Cada vocación es un regalo de Dios para su Iglesia. Uno de los frutos más hermosos de la vocación matrimonial y de la vida de las comunidades parroquiales es la vocación al sacerdocio y a la vida consagrada.
En nuestra parroquia damos gracias a Dios por las vocaciones al sacerdocio con las que nos está bendiciendo. A través de los siguientes testimonios queremos hacer partícipe, a toda la comunidad, del camino vocacional presbiteral que están realizando cuatro jóvenes de nuestra parroquia.
Que conocerlos un poco más nos lleve a alabar a Dios por el don de la vocación, a encomendarlos y acompañarlos en este camino, y a seguir orando para que «el dueño de la mies envíe más obreros a su mies» (Mt 9, 38).
Seminario Mayor
En nuestra diócesis tenemos la dicha de contar con dos seminarios: el Seminario Mayor Diocesano de la Inmaculada y de los Santos Justo y Pastor y el Seminario Mayor Diocesano Internacional y Misionero Redemptoris Mater y los Santos Justo y Pastor. El primero se encarga de formar a los jóvenes de nuestra diócesis que han sido llamados por el Señor a desarrollar su vida sacerdotal en nuestra diócesis, principalmente. El segundo se encarga de formar a jóvenes del Caminó Neocatecumenal, provenientes de cualquier parte del mundo, que serán sacerdotes de nuestra diócesis y después son enviados como misioneros. Ambos seminarios están situados en el centro de Alcalá de Henares, junto a la Catedral – Magistral.
De entre los nueve seminaristas del Seminario de la Inmaculada y los Santos Niños hay dos que pertenecen a nuestra Comunidad Parroquial: Armando, que ya está terminando las etapas formativas y Moisés que se incorpora este año.
ARMANDO
Mi nombre es Armando, tengo 30 años y estoy en el 5º año de seminario. Este quinto año está marcado principalmente por dos circunstancias. El seminario se divide en varias etapas: introductorio, propedéutico, etapa discipular, etapa configuradora y síntesis vocacional.
La primera de las circunstancias es que este quinto año es el último de la etapa configuradora. Esto supone que es el último año de estudios de la carrera de teología, además de que es el último año que se vive en el seminario, puesto que, en la siguiente etapa, eres enviado a vivir en una parroquia, para que, como ya no tienes que estudiar, te dediques enteramente a la pastoral. Después de ese año, llega la ordenación diaconal y seis meses después la sacerdotal. Es importante destacar también que la formación en el seminario es personalizada, cada uno lleva un ritmo. Por ello, esto es lo general, pero podría desarrollarse de otra manera.
La otra circunstancia que marcará este curso es que estaremos, de vuelta, en el seminario de Alcalá. Dos de los seminaristas de nuestro seminario, llevábamos dos años en el seminario de Madrid. Ambos seminarios hicieron una colaboración en la formación de los seminaristas, de modo que, estos dos últimos años el propedéutico de Alcalá y de Madrid se formaban en nuestro seminario, y la etapa discipular y la configuradora se formaba en el seminario de Madrid. Sin embargo, este año, los dos que estábamos en Madrid volvemos a Alcalá puesto que ambas diócesis así lo han pensado. Además de los estudios, este año sigo como el resto, con la pastoral los fines de semana, es decir, ir a la parroquia donde la Iglesia nos pida.
Rezad por nosotros y rezad para que el Señor siga mandando obreros a su mies, porque la mies es mucha y los obreros son pocos.
MOISÉS
Hola, me llamo Moisés, tengo 23 años y entro al seminario en septiembre de este año.
Mi experiencia hasta ahora en el seminario ha sido muy sencilla, ya que he estado yendo, durante algunos meses, a hablar con el rector y a hacer ratos de convivencia con los seminaristas que estaban haciendo lo mismo que yo.
Empecé a ir cuando ya tenía la idea en el corazón de que podría ser esa mi vocación, aunque, obviamente, sin tenerlo muy claro.
El proceso fue, primero, ir viéndolo, yo, en la oración día a día, incluso en el trabajo se me pasaba por la cabeza, y pensar en ello me daba alegría. Además de esto, hablarlo con mi director espiritual fue un paso que me ayudó a seguir tomándomelo en serio y a discernirlo en condiciones.
Llegado un momento, vimos conveniente poner en conocimiento del seminario todo lo que pasaba por mi corazón para que ellos pudieran también discernir conmigo. El día que fui, me mandaron a unos ejercicios espirituales donde Dios derramó mucha gracia sobre mi y vi con cierta claridad que mi camino podía ser ese. A partir de ahí, seguí hablando con mi director espiritual y haciendo el proceso anteriormente mencionado, en el seminario. Además de acompañarte en el proceso, es importante el discernimiento de los formadores sobre la entrada al seminario. Durante estos meses, la Iglesia, en la persona de los formadores, discierne sobre ti, sobre tu entrada al seminario. Es un buen criterio este, aunque, evidentemente, el que lo tiene que ver claro también eres tú.
Ahora que ya estoy a punto de entrar, me siento muy tranquilo con la decisión tomada y con alegría. Las luchas interiores siguen igual que lo han estado siempre, con subidas y bajadas, pero la ilusión gana al miedo.
Cuento con vuestra oración por mí y los otros tres jóvenes que entramos al seminario. Os pido también que no dejéis de rezar cada jueves por las vocaciones al sacerdocio, para que el Señor nos siga bendiciendo con vocaciones en nuestra diócesis y nuestra parroquia.
Seminario Menor
Es el seminario para los niños y adolescentes menores de edad que en régimen de internado, junto con otros seminaristas de su misma edad, acompañados por los formadores, y siguiendo los cursos académicos propios de su edad, pueden hacer ya un acompañamiento y una experiencia vocacional, como la del Seminario Mayor, pero adaptada a su edad y circunstancia.
En nuestra diócesis no hay seminario menor, por eso los niños y adolescentes que quieren entrar lo hacen yendo a otras diócesis donde si tienen. Es el caso de Juan Pablo, que es seminarista menor en el seminario de Toledo.
JUAN PABLO
Hola, soy Juan Pablo. Tengo 16 años y estoy en el Seminario Menor Santo Tomás de Villanueva, de Toledo, desde los 11 años. Voy a comenzar 1º de Bachillerato. Os voy a explicar por qué estoy aquí y qué es lo que me trajo.
Jesucristo me llamó en un campamento en Sotillo de la Adrada (Ávila), cuando tenía 7 años. Yo estaba siendo monaguillo y sentí una alegría inmensa y cómo Dios me llamaba a algo más que ser monaguillo. Para poder entrar al seminario, debía ser con 10 años, por lo que, durante esos tres años, estuve acolitando en la parroquia, la cual es muy especial para mí. El párroco me fue enseñando la liturgia y a ayudar en misa. ¡Me encantaba llevar el incienso!
Llegué al seminario hace 5 años. La primera vez que fui al seminario era un domingo de puertas abiertas. Después vine al preseminario y a un curso para ingresos. Estuve esperando ansiosamente la carta de admisión hasta que llegó, a finales de julio. ¡Estaba admitido!, fue en vacaciones y estuve muy alegre. Ingresé en 2021, el discernimiento siguió, y ya llevo 5 años.
También me gusta que la gente conozca el seminario. El seminario me está aportando mucho en las relaciones, en mi vida académica, espiritual y física, porque también hacemos mucho deporte. El seminario te ayuda mucho a crecer en estas cuatro dimensiones.
Al leer mi testimonio, quizás habrá algún padre que crea que su hijo puede tener vocación pero no quiera que vaya al seminario. Yo les diría que la vocación la da el Señor y Él tiene siempre un plan perfecto. Si se sigue esa vocación uno llega a ser feliz. Si haces caso a lo que Dios te dice, vuestro hijo, o vosotros, seréis mucho más felices.
Además, el seminario no está para hacer curas, sino para discernir tu vocación, y debe discernirse en un lugar donde de verdad puedan ayudarte. Para saber si Dios quiere para mí el sacerdocio estoy en el seminario, discerniendo.
¿Vais a echar de menos a vuestras familias? Si, pero aquí también os lo pasaréis muy bien con todos los seminaristas que hay (unos 40, más o menos). Aquí son muy majos todos. Os esperamos con los brazos abiertos. Somos una gran familia. Jesús dijo que si dejábamos todo y le seguíamos, recibiríamos cien veces más de lo que tenemos.
Rezad por mí, para que, en mi discernimiento, Dios me diga claro lo que quiere para mí. Y que mi respuesta sea SÍ.
Preseminario
Se llama así al tiempo que el seminario ofrece a un niños, adolescente, o joven, que está discerniendo su vocación y quiere ir conociendo la vida del seminario, participando en convivencias o encuentros vocacionales donde entra en relación con los seminaristas y los formadores, volviendo a su casa y a su parroquia para continuar el discernimiento, teniendo en cuenta también lo que vive cuando participa en la vida del seminario. Es una muy buena experiencia de la que pueden participar todo el que quiera, sin compromiso.
Fernando es un adolescente de nuestra parroquia que está en este proceso del preseminario del seminario menor de Toledo.
FERNANDO
Soy Fernando Colina, tengo 12 años y pertenezco al grupo de adolescentes de nuestra parroquia.
A principios de 2026, el grupo de adolescentes hizo una peregrinación a Javier, Navarra. En mí, marcó un antes y un después. En esta peregrinación me di cuenta de que Jesús no solo me llamaba a ser su amigo, sino a seguirle más de cerca. Desde entonces empecé a cuidar mucho más la oración, la dirección espiritual y a conocer el seminario.
En mayo de 2026 fui al preseminario. ¿Qué es? Un fin de semana donde te explican cómo se desarrolla el curso: las horas de estudio, deporte, tiempo libre, y sobre todo, la misa y la oración.
Yo recomiendo a los adolescentes que le pregunten al Señor en oración: «Señor, ¿qué es lo que quieres de mí?» Seguid a Jesús y no tengáis miedo a decirle que si.
Quien quiera saber más sobre el preseminario, o incluso participar en alguna de las convivencias, no tiene más que ponerse en contacto con nuestros sacerdotes.
Me da mucha alegría saber que mi parroquia reza por las vocaciones al sacerdocio. No dejemos de hacerlo. No olvidemos el mandato que nos dio el Señor de pedir que mande obreros a su mies.
Información del Seminario
C/ Santa María la Rica, 7 – 28801 Alcalá de Henares (Madrid)