Envío de servidores de la Pastoral Social Parroquial
El Domingo 27 de septiembre es un día para recordar en la vida de la Parroquia de Santo Tomás de Villanueva, en una atmósfera de profunda oración y compromiso, nuestra comunidad parroquial celebró la Eucaristía de envío de los servidores de la Caridad (Pastoral Social). Este rito litúrgico no solo formaliza la labor sociocaritativa del nuevo curso, sino que recuerda que la caridad no es una iniciativa particular, sino una misión de la vocación bautismal, que la Iglesia confía a sus hijos para ser rostros de la misericordia de Dios. En palabras del Papa León para la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado: “Incluso uno solo de estos pequeños” (Mt. 18,5).
Durante la celebración, los servidores de la caridad recibieron la bendición comunitaria, un gesto que busca sostenerlos espiritualmente y enviarlos. La comunidad entera se unió en oración por ellos a través de la bendición de sus manos con agua bendita: «Que el Señor bendiga tus manos para que sigan siendo Sus manos en el mundo» La acción sociocaritativa parroquial no es una tarea opcional ni el trabajo de una ONG externa; es una dimensión constitutiva de nuestra identidad cristiana. A través de la atención a enfermos, familias en dificultad, migrantes y personas en soledad, la parroquia se convierte en un faro de esperanza, de puertas abiertas y en un puente directo con la realidad de nuestro barrio. Los coordinadores de la Pastoral Social señalan que los retos actuales son ambiciosos. En palabras del Papa Francisco, los cuatro verbos de la Caridad: Acoger, Proteger, Integrar, Promover. El principal objetivo es superar la ayuda puntual para ofrecer herramientas formativas y de inserción a largo plazo. Asimismo, la comunidad afronta la urgente necesidad de un relevo generacional, y renovación de servidores, abriendo las puertas a los jóvenes para que aporten su creatividad y nuevas formas de voluntariado ante la «globalización de la indiferencia».
«Reconocer su labor no es solo dar las gracias; es asumir que ellos nos representan a todos», explica el Párroco y el equipo pastoral. Este respaldo comunitario es vital para sostener la vocación de los voluntarios, evitar el desgaste emocional y recordar que toda la comunidad es corresponsable de la caridad a través de la oración y el apoyo material. La Pastoral Social invita a todos los feligreses a sumarse a esta misión, ya sea aportando su tiempo, sus recursos o sus talentos profesionales. Como nos recordaba en Papa León XIV en su visita de junio en el centro CEDIA de Cáritas: “la caridad no admite demoras”.